Que tendrá en común?

 

Que tendrá en común la espera  de un niño de cuatro años  por un trasplante de corazón que nunca llegó…y el aluvión que azotó ferozmente a una comuna  acomodada de Santiago, dejando a miles de personas sin trabajo y a pequeños comerciantes sin su fuente de ingresos?

Será que con todas las desgracias naturales y de las otras, a las que pareciera que nos hemos acostumbrado, nos olvidamos de la real importancia de las cosas?

O será que entre tanta corrupción, colusión,  tráfico de influencias y políticos atrasados en inscribir sus candidatos, los chilenos nos hemos vuelto insensibles e incrédulos?

O será que la falta de leyes a favor de una mejor calidad vida y derechos de igualdad  para todos, nos ha hecho creer que aunque tenemos derecho a pataleo …eso de nada sirve?

O será simplemente que nunca hemos sido mejores que lo que hoy parecemos?

La inundación de una comuna acomodada de Santiago, que dejo a familias de pequeños comerciantes en la calle, a trabajadores de grandes y pequeñas tiendas  sin el almuerzo diario de bajo costo, oficinas recién construidas con el barro hasta el cuello y pérdidas enormes,  provocaron comentarios hilarantes, divertidos memes en las redes sociales…se reciben colchones Rosen, chaquetas North Face, Café Juan Valdez…el acopio será en el hall central del Hotel Marriot…

Será que también discriminamos  cuando se trata de ser solidarios  con el caído en desgracia?

 

CAMILLA  MANRIS